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Desde aquel día entre Charo y aquellas dos guarras se encargaron de que no tuviera la menor necesidad sexual. Aparte de tirarme casi todos los días a primera hora de la mañana y por la noche a Charo que, además, me efectuaba todas las mamadas y pajas que la pedía, a días alternos me cepillaba por ... Leer Completo
Aquella relación se mantuvo la mañana de los lunes, miércoles y viernes el resto del verano y durante el otoño e invierno siguiente. Conseguí que Diana me dejara depilarla regularmente el “felpudo” pélvico para que pudiera conservar sus pelos; que se vistiera habitualmente con faldas bastante ... Leer Completo
Aunque la joven esperaba que fuera a “trajinármela” al día siguiente, que era viernes, preferí que me deseara un poco más para el lunes, día en el que si que acudí a nuestra cita, encontrármela con el coño bien “caldoso”. Al poder ausentarme de la oficina cuándo quisiera siempre que al acabar la ... Leer Completo
Pasaron dos ó tres semanas más hasta que otro jueves la encontré en el supermercado luciendo un conjunto bastante minifaldero. Cuándo empecé a hablar con ella se mostró un tanto contrariada por el hecho de que un par de abueletes, a los que llamó “viejos verdes”, la habían “metido mano” por debajo ... Leer Completo
Cuándo esto sucedió llevaba más de año y medio manteniendo relaciones con Charo y Sandra a la que su pareja acababa de dejar preñada por primera vez. Desde que se confirmó su embarazo el deseo sexual de la joven aumentó y su mayor anhelo era sacarme leche y más leche llegando a hacer que, cuándo me ... Leer Completo
Lo acontecido hizo que sufriera un proceso depresivo que me duró más de un año obligándome a recibir ayuda tanto psicológica como psíquica. Cuándo mi evolución empezaba a ser favorable falleció mi madre, a la que consideraba responsable de que no hubiera acabado casándome ó formando pareja estable ... Leer Completo
Para entonces llevaba prácticamente un año escribiéndome con una chica llamada Aranzazu con la que había entrado en contacto a través de una revista juvenil, que era cinco meses mayor que yo y residía a casi doscientos kilómetros de distancia. Aquel largo periodo epistolar nos permitió conocernos y ... Leer Completo
Aunque me encontraba perfectamente servido de lunes a viernes por Alicia y Eva, durante los fines de semana no quedaba con ellas y como habían conseguido que siempre estuviera salido y me había habituado a que la leche no permaneciera retenida durante demasiado tiempo en mis huevos me propuse ... Leer Completo
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